Caro Alfonso

Teatro

A mamá

Segunda parte de una orestíada vernácula

de Guillermo Cacace

Actúan: Aldo Alessandrini, Paula Fernández Mbarak, Pilar Boyle, Clarisa Korovsky y Gabriel Urbani

Escenografía y vestuario: Verónica Segal

Diseño de luces: Alberto Albelda

Diseño sonoro: Gustavo Cornillon

Operación de luces: Leandro Crocco

Fotografía: Lucas Coiro

Diseño gráfico: Bárbara Delfino

Asistencia técnica: Marisel Calvo

Prensa y difusión: Carolina Alfonso

Asistencia de dirección: Juan Manuel López Baio

Producción: Romina Padoan

Dramaturgia y Dirección: Guillermo Cacace


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A instancias de la fiesta de año nuevo, Orestes ha vuelto de un largo viaje. Durante la cena, Electra, su hermana, tratará de inducirlo a que acabe con los asesinos de su padre: Clitemnestra, su madre y Egisto, actual pareja de su madre.

La tensión crecerá durante dicha cena y culminará con Orestes dando muerte a Clitemnestra.

La obra presenta básicamente un clima de hostilidad en el interior de una familia.

El mundo de la tragedia griega es sólo una referencia. Se desarrolla en otro tiempo y en otro lugar un conflicto que sienta sus bases en el segundo episodio de la Orestíada: Las Coéforas.

Trailer: https://www.youtube.com/watch?v=sdD7H74PCUc

Web: http://www.facebook.com/amamateatro


Dijo la prensa:

Cacace encuentra un punto exacto entre la gravedad de la tragedia inexorable y esos toques de humor asordinado pero desopilante.

El director y su extraordinario grupo de actrices y actores se han arriesgado a una puesta extremadamente física, donde no sólo los cuerpos entran en trance y los choques son brutales: las luces subrayan despiadadamente lo que sucede en escena, sobre todo esos primeros planos muy cerca de la primera fila; los sonidos estridentes, hirientes de sirenas y cohetería puntúan este relato que preserva la unidad de lugar, tiempo y acción.

Excelente

Moira Soto, La Nación

Cacace propone un mix de bizarro desenfado donde caben Clitemnestra despertando a las Coéforas (a la venganza, bah) y la melange de Libertad Lamarque dirigida por Carreras.Mamá 2013: hay que acercarse sin miedo a violar los clásicos.

Con permiso para celebrar la hazaña de diez años de experimentalidad de la sala Apacheta.

Muy buena

Luis Mazas, Revista XXIII

Si en el recuerdo de A mamá de hace diez años lo que irritaba era el permanente tintineo del arbolito de navidad, ahora es la peligrosidad de los personajes y su constante hostigamiento cuando parecen dialogar entre ellos pero se dirigen al público.

Ana Duran, Inrockuptibles Magazine

Con un lenguaje cotidiano y situaciones bien reconocibles, esta familia porteña se desangrará en escena. Y el espectador, minuto a minuto, sentirá que es parte de la historia, gracias a las excelentes actuaciones de los cinco intérpretes, que literalmente le ponen el cuerpo a una historia difícil y sutilmente violenta.

Mariano DAndrea, Nuestros Actores

A mamá, es excesiva, extrema, revulsiva pero también bella en toda su sordidez.

Permite pensar en las posibilidades de actualización de un clásico y en su anclaje en el hoy que (más allá de la pelopincho, el asado y la Quilmes) revela cierta atemporalidad de los conflictos. También en el deseo de los artistas que siguen apostando a un teatro de calidad, visceral y brutamente autentico.

Verónica Escalante, Leedor

Los actores se destacan por componer estos personajes definidos por el desborde con una naturalidad que impresiona.

Rocío Mariel Gonzalez, El aura cultural

A mamá cumple diez años con un regalo de alta calidad como es reestrenar su primera puesta y dando cuenta que, una vuelta de tuerca acertada, revitaliza a un texto ya de por sí, es excelente.

Daniel Gaguine, EL Caleidoscopio de Lucy

Entrevista a Guillermo Cacace en el marco de los festejos por los 10 años de Apacheta Sala/Estudio y el reestreno de la obra A mamá.

Facundo Gari, Página 12

El elenco de A mamá en Otra Trama en canal 7 con Osvaldo Quiroga

Un mundo al que al espectador le dieron entrada para reconocer, compenetrarse y, en ocasiones, salirse para pensar y ver, verse.

Nada se logra sin esas actuaciones enormes, donde todos dejaron el cuerpo en escena y lo ofrecieron. Nada se hubiera logrado sin un director como Cacace que sabe qué quiere contar y cómo. Y que, encima, lo logra sobradamente.

Susana Anaine

5 imperdibles del teatro off. Tienen menos difusión y sus intérpretes no son conocidos. Dependen del "boca a boca". Aquí, una guía de las obras que hay que ver.

Leni Gonzalez, revista Noticias

Al fin y al cabo, todo queda en familia. Dos obras en cartelera, A mamá y Hernanito, beben de la fuente oscura de los deseos y el ejercicio del poder hasta la muerte o la locura en las primarias relaciones de sangre.

Raúl Argemí, Miradas al Sur

Teatro al cubo. El enorme acierto de A mamá, creo yo, es la exigencia de rigor que le impone su molde clásico. Ese límite es el que le permite no caer en el abismo de la experimentación y la convierten en una pieza teatral de máximo interés. Si lo clásico es lo que siempre permite resignificaciones, pocas obras son tan clásicas como el ciclo de Esquilo. En su recorrido de muerte y familia, de venganza y traición, A mamá une con firmes hilos su destino a esa otra Orestíada. Clásico es, también, lo que todavía nos dice algo. Y hay algo de eso en esta obra que rasca frenéticamente los límites del sentido y que nos lleva puestos en su frenesí. Hay una dimensión sacra en esta Orestíada vernácula, esta fiesta pagana navideña a ritmo de Palito Ortega y Cacho Castaña, algo que nos mira, nos interroga, nos angustia y nos alivia.

El Crítico Enmascarado, Actualidad Artística

A mamá…: una tragedia greco-argentina.

María Eugenia Berenc, Mateo medio argentino de teatro online

Palabras del directora en relación al reestreno 2013:

Cuando pensaba cómo celebrar los 10 años de Apacheta, se me ocurrió reponer una de las primeras obras hechas en la sala. La reposición nos encontró 10 años más "viejos" y nos exigió "ser" una nueva versión. Luego, la nueva versión pidió explorar con más fuerza lo que había sido su disparador inicial, su excusa: Las Coéforas, segunda parte de La Orestíada. Entonces, quedó abierto el desafío y surgió un nuevo proyecto: poner en escena Agamenón y Las Euménides, primera y tercera parte respectivamente del total de la obra.

Entonces CITA (Colectivo de Investigación Teatral Apacheta) monta su propia Orestíada.

A mamá se abrirá entonces al público esta vez como la primera entrega de esta suerte de trilogía.

Del clásico de Esquilo conservamos los nombres de los personajes y las tensiones entre sus vínculos. Produce un extrañamiento muy particular escuchar que en esta familia del conurbano bonaerense se llamen Electra, Egisto, Clitemnestra, Crisótemis y Orestes. O que hagan referencias a la tía Helena o la hermana Ifigenia. El recurso traza una inevitable proyección en el tiempo para el inagotable tema de las familias disfuncionales. Allá por 2003 nos alineábamos con un tema en el que bebimos muchos. Hoy en 2013 descubrimos la necesidad de asumir otro tratamiento para lo mismo. No somos los mismos y la obra releva nuestros movimientos.

Volver a este material es también seguir investigando un procedimiento de composición que hace eje en el actor y afirma con absoluta contundencia rasgos que he pretendido trasladar a mis montajes posteriores. Y no puedo dejar de mencionar que es en A Mamá, en su poética del desborde, donde comenzaba a visitar lo que luego sería un declarado interés por lo grotesco, su potencia, su intensidad.

Guillermo Cacace, en 2013, festejando diez años del Colectivo de Investigación Teatral Apacheta

A mamá A mamá A mamá A mamá

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